sábado, febrero 10, 2007

La mentira vive mientras la verdad no llega


Mira tú. En esta edición de Equinox Fin de Semana, en la sección "Destacados" está el vínculo para ver un video muy interesante: imágenes exclusivas de la propiedad en donde Fidel Castro y su familia viven en Cuba, el lugar llamado "Punto Cero" que ningún cubano o extranjero han podido visitar jamás, porque el equipo de seguridad -desde vigilantes hasta un sistema de cámaras- que actúa a muchas cuadras a la redonda lo evitan a toda costa.

Yo no sabía de esto. Es más, ni lo imaginaba. Siempre pensé que la persona que más ha pregonado en la historia contemporánea la igualdad de clases, el sacrificio de unos para darles a otros, el que luchó por erradicar la riqueza excesiva a costa de la miseria de otros, viviría con humildad. No digo en pobreza, porque su rango de jefe de estado tiene exigencias lógicas que deberá cumplir, pero sí solidario con su pueblo, sobre todo con aquellos a los que acusó de explotadores (aunque no dudo que algunos sí lo eran) y que niveló con los de abajo cuando expropió pertenencias y negocios, hayan sido estos obtenidos con trabajo honrado o heredados de sus antepasados.

Nada en este mundo convence más que el ejemplo. Las palabras pueden llegar de muchas maneras, pero el ejemplo siempre será translúcido y auténtico, no dejará dudas a quien lo observe. De allí que conocer la interioridad de la familia Castro será algo que, a pesar de la "incredulidad" real o fingida de muchos, moverá los cimientos de las creencias de muchos y devastará el ánimo de los que de alguna manera pensamos que Fidel vivía en un estilo lo más cercano a la igualdad.

Es verdad que el nivel de vida cambió para muchos cubanos, dándoles la oportunidad de estudio, de tener un lugar en donde vivir, de acceso a los servicios de salud y a evitar que los niños, sobre todo, tengan carencia de bienes materiales. El fantasma del sistema que los arrebataba de las manos de sus padres y los llevaba hasta las fauces de un monstruo que los tragaba, pasó a la historia hace mucho tiempo, aunque todavía algunos ultraderechistas insistan en mantenerlo con vida. Lo que ahora sucede es que la realidad -la verdad- se va abriendo paso cada vez más haciéndose evidente, dejando a ambos bandos de los lados de la línea del centro, boquiabiertos o satisfechos, según sea lo que se descubre.

El Abogado de Diablo es una película elocuente que nos hace comprender hasta dónde la vanidad -en todos sus tamaños, colores y sabores- llega a manejar nuestra vida y nos lleva a cometer actos temerarios, ridículos o peligrosos. La vanidad, terrible y astuta, siempre presente en los rincones del espíritu humano, salta encima de todos nosotros y destruye nuestros principios e ideales, dejando al descubierto nuestra verdadera naturaleza. Creo que el caso de Castro no es la excepción, pues lo que su vanidad le exige lo tenía guardado dentro de "Punto Cero", escondido a los ojos del mundo.

Creo que la familia Castro ha sido magnánima con lo que no les pertenece, vive inmoralmente con comodidades y negocios a costillas de la ceguera de los cubanos que han creído y confiado en ellos y en la tontería y estupidez de los que anhelan vivir en un sistema igual... ¿o será que desean llegar a tener las facilidades de enriquecerse a expensas de la miseria de los demás?

¿Socialistas y comunistas rabiosos viviendo como burgueses? ¡Abundan! Están en todos lados porque es fácil mentir y engañar, aún a sí mismos. Como lo es mercar con la esperanza y credibilidad de los pueblos.

No dejen de ver el video. Se sorprenderán.
http://libertadparacuba.blogspot.com/

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